LA CELEBRACIÓN DE SAN ISIDRO EN EL MUNICIPIO DE SARIEGOS

San Isidro, nace en Madrid hacia 1082, en el seno de una familia muy humilde que se sustentaba gracias a los trabajos realizados en el campo, para una familia de renombre. Cuando trabajaba como jornalero, solía repartir sus ganancias entre la iglesia, los pobres y su familia. Por ese motivo, se le considera como el patrono de los agricultores de España y del mundo entero. Se conocen algunos detalles de su vida por las alabanzas que indica un códice encontrado en la Iglesia de San Andrés en 1504 (denominado como Códice de San Isidro y escrito a finales del siglo XII) y donde se denomina Ysidorus Agricola. En 1960 el papa Juan XXIII le declara mediante bula como santo patrón de los agricultores españoles.

San Isidro nace en época de la Reconquista en tiempos en que el rey leonés Alfonso VI llega a Madrid, que se encontraba en manos de la taifa de Toledo. San Isidro nace de una familia de colonos mozárabes que se encargó de repoblar los terrenos ganados por Alfonso VI. Sus padres eran de origen humilde y cabe que le llamaran Isidro en honor de San Isidoro , cuyo cuerpo se había llevado recientemente a León (1063).

Por los milagros que a él se atribuían, desde el siglo XIII y en adelante, se reza a San Isidro para pedir agua para los campos en primavera, momento crucial para que salieran adelante los cultivos sin los cuales las familias sufrían terribles hambrunas, es por ello que su intercesión se generalizó en todo el territorio español en zonas campesinas e incluso se extendió hasta lugares de América Latina, representando también un modo de vida humilde y cercano a la naturaleza.

San Isidro, como patrono de las mujeres y hombres agricultores, suele representarse con una herramienta del campo en la mano; en ocasiones, como en la imagen de Carbajal de la Legua, al lado de unos bueyes, representando aquel milagro de cuando su amo iba a reñirle por rezar en lugar de trabajar y, al acercarse, observar que los bueyes araban solos.

Imagen de San Isidro en las cuatro localidades del municipio: Azadinos, Carbajal de la Legua, Pobladura del Bernesga y Sariegos.

San Isidro era una fiesta muy celebrada en todas las localidades del municipio, hasta los años 60-70 aproximadamente, se sacaba en procesión, se adornaba con centeno y se bendecían los campos; la fiesta continuaba con reparto de escabeche y con concursos de arados para ver quién hacía el surco más recto.

Mujeres ataviadas con el traje regional el día de San Isidro en Pobladura, años 60.

En Pobladura se ha celebrado siempre como fiesta grande del pueblo.

La fiesta se celebraba de modo muy similar en todas las localidades.

El día anterior a la fiesta, las mujeres adornaban la iglesia y al santo, se le ponían unas espigas verdes de centeno.

Imagen de San Isidro en Pobladura, con el ramo de centeno entre los brazos.

Se adornaba la iglesia con flores naturales de las que se encontraban en el pueblo (lilas, peonías, copos de nieve, lirios, calas y también piornos floridos). Las flores se solían poner en la fachada de la iglesia y flores silvestres repartidas por el suelo, delante del templo.

En el día de fiesta se celebraba una misa con procesión y eran los hombres los que tradicionalmente se encargaban de llevar a hombros las andas con el santo.

Durante la misa del 15 de mayo, a través de un cántico propio para este día, se pide que no falte el agua y la protección de los campos a través de la bendición de los mismos.

En Azadinos, el santo se llevaba a las afueras, en Pobladura hasta un lugar céntrico del pueblo; en ambos casos se procedía a la bendición de los campos con ayuda del agua bendita y de las oraciones propias para ese momento.

De regreso a la Iglesia se finaliza el acto con unas plegarias y el reparto del “pan de la caridad”. En Pobladura del Bernesga se entregaba en las ofrendas, junto con el pan y el vino, un objeto relacionado con el campo y una hogaza de pan. Esta hogaza una vez que se bendecía por el sacerdote se partía en trozos y se daba a los asistentes al finalizar el acto litúrgico.

En las fotografías, diversos momentos del día de la celebración en Pobladura del Bernesga en diferentes años, a partir del 2000.

En la revista “Fiestas tradicionales en Pobladura del Bernesga” de la Asociación Sociocultural “La Panzuela” en el año 2008 , se realizó el III concurso de investigación y redacción y sobre el tema de la fiesta de San Isidro Labrador, hubo 3 personas que recordaron los siguientes datos. Estos vecinos nacieron a principios de los años 30 en Pobladura del Bernesga.

“Antiguamente, la gente de Pobladura celebraba la fiesta de San Isidro en Sariegos. Era por la tarde, después de acabar las tareas, cuando chic@s y demás vecinos iban al “Salón de Tasio” para bailar, el día del patrón de los labradores. Fue a finales de los años 50 cuando ya se festejó este día con música, en nuestro pueblo” ( Rosario Diez Getino).

“Un año , entorno a 1957-1959, engalanaron un carro; en él, pusieron ramas de chopo y a San Isidro en el medio. Iba tirado por un par de vacas. Chicas del pueblo, vestidas con trajes regionales, iban acompañándolo en la procesión y tiraban flores durante el recorrido de la misma ” (Evangelina Diez Getino)

“En los años 50, el día de San Isidro, en Valdesancho, se hacía un concurso con arado de madera en las tierras de siembra para ver quien hacía los surcos más rectos. El ganador obtenía un premio en metálico.” (César Rodríguez Diez)

Según testimonios de las personas más mayores, existe en el recuerdo que al finalizar el acto religioso se daba escabeche con cebolla acompañado de vino y acompañado de música tradicional culminaba un día de fiesta . También hace muchos años ( 50-60) hubo concurso de arada,

Refranes que se decían:

Por San Isidro viene el sol y vase el frío.

Si se desigualó el sembrado, por San Isidro está igualadado.

San Isidro labrador, quita el agua y trae el sol..

Por San Isidro, aré lo que pude.

LOS MAYOS EN SARIEGOS Y POBLADURA

La tradición de los mayos la recupera en Pobladura la Asociación Sociocultural La Panzuela en mayo de 2007. En aquel momento, entrevistan a los mayores del pueblo para conocer algo más sobre ella y lo publican en su revista “Un cuaderno para el recuerdo II ” 2007. Transcribimos aquí aquel reportaje:

“El recuerdo más antiguo que hay del Mayo lo tienen dos personas de Pobladura del Bernesga, Angela Sierra y Amador Sierra. Cuentan que se trataba de un muñeco relleno de paja colocado en un palo que se ponía en el pueblo. El origen del palo empleado vendría relacionado con la “fiesta del árbol”. Era un día que las maestras facilitaban chopos y otros árboles a sus alumnos y éstos iban a plantarlos. Los chopos empleados para el Mayo se plantaban en una huerta situada actualmente en la calle La Rana, formando así un pequeño vivero. Cuando pasaban varios años y se consideraba que había un árbol esbelto y grande, éste se destinaba para poner el Mayo. Así que los últimos días del mes de abril, los mozos de Pobladura cortaban un árbol, le quitaban las ramas y pelaban la corteza. El lugar en el que se ponía era en las cercanías de la calle Entretierras, allí no había casas, era una pradera donde los domingos iba la gente a bailar y a tocar el tambor y la chifla al son de panderetas. Hacían una poza con la barra y era colocado el 30 de abril al atardecer con el fin de que a partir del 1 de mayo todos pudieran observarlo.

“El muñeco era del tamaño de una persona adulta, se le ponían dos palos formando una cruz y se le vestía con ropas de hombre: pantalón, camisa, chaqueta, visera, guantes…. y se le rellenaba de paja. No existía una fecha fija para quitarlo, a veces estaba hasta mediados de junio. El destino del Mayo no se sabe con certeza donde acabaría, lo más seguro quemado.

“El último Mayo que se colocó en Pobladura fue en el año 1936. Dicho año se puso en la veleta de la torre de la iglesia antigua (situada en la calle Camino de Lorenzana) y se le puso en una mano la hoz y en la otra el martillo. Por circunstancias de aquella época no fue aceptado y se quitó inmediatamente. Llegó la guerra civil española y este símbolo relacionado con uno de los bandos no se volvió a colocar “.

En el año 2007, la Asociación La Panzuela de Pobladura del Bernesga recupera la tradición de los mayos pinando un monigote que se prepara en una nave al estilo más antiguo, como recordaban los mayores, rellenando de paja unas ropas viejas :

Durante muchos años La Panzuela continúa con esa tradición en la localidad de Pobladura del Bernesga; en 2008 y 2009 el muñecote se rellena de paja y es un hombre, posteriormente se pasa a realizar una pareja, cada año con atuendos más sofisticados, representando momentos de la vida en pareja, desde que se conocen, hasta la boda o el nacimiento de un hijo:

En 2017, la Asociación Tierra Negra se propone recuperar también los mayos en Sariegos, a través de un grupo de costura con mucha participación, se realizan los muñecos de Adán y Eva. Podemos tener el recuerdo gracias al reportaje que del proceso realizó Moñi De Castro:

Una vez realizados los muñecos, se procede al “pinado” en un jardín o zona bien visibles, con gran fiesta y algarabía. De nuevo, Moñi de Castro nos ofrece el reportaje del pinado en Sariegos en el año 2017:

Durante 2018 y 2019 tanto La Panzuela como Tierra Negra continúan con la tradición del pinado de los mayos, pero esta fiesta de la primavera se ve interrumpida drásticamente en 2020 por la pandemia del Covid19.

Mayos colocados en 2018 y 2019 en Sariegos por Tierra Negra. F: cortesía de Rocío V.A.

Los mayos de “pinan”

A finales del mes de abril los jóvenes del pueblo buscaban un buen árbol para su colocación, que en Pobladura eran chopos que Se plantaban para tal fin. Se hacía un buen hoyo para sujetarlo y se izaba; a este proceso, en Pobladura se le conoce con el nombre de “pinar el mayo” , nombre que también recibe en otras localidades de la provincia de León. Si era preciso, colaboraban los hombres del pueblo. Este momento se vivía con gran fiesta y diversión, normalmente se hacía una merienda que en la antigüedad era sobre todo de mozos, pero que recientemente se une todo el pueblo. En los últimos años, antes de la pandemia, incluso se hacían representaciones teatrales con respecto a la imagen que representaban los mayos. En las fotos que presentamos a continuación, algunos momentos del pinado y de la fiesta vividos en Pobladura del Bernesga y en Sariegos antes de la interrupción sufrida en esta tradición por causa de la pandemia:

Tras la pausa de 2020, el reinicio en 2021

La pandemia paralizó la mayoría de actos sociales y culturales en nuestro país, para que de nuevo las tradiciones no queden en el olvido en 2021, con las medidas de seguridad precisas, se levantan de nuevo los mayos en estas dos localidades del municipio. En esta ocasión, el sentimiento de fiesta y picardía se transforma en un sentimiento de gratitud y solidaridad mostrando un recuerdo hacia quienes nos han cuidado y protegido durante un año difícil, y así, nuestros mayos, quieren hacer un homenaje al todo el personal sanitario que ha velado por nuestra salud.

Una antigua tradición que llega desde la prehistoria

La tradición de los mayos es una ceremonia primaveral festividad de transición de la primavera al verano de origen muy antiguo que parece remontarse hasta épocas neolíticas. Se encuentran en toda Europa multitud de ritos cuyo sentido darle la bienvenida al mes de mayo, como renacer de la naturaleza. El árbol como principal protagonista de la naturaleza, sirve al mismo tiempo de diversos ritos que se relacionan con ella ritos y ceremonias encaminados a conseguir la abundancia de cosechas, a celebrar el final del invierno o a festejar la recolección de los primeros frutos. Ciertamente, así informan en Pobladura del Bernesga al investigador David Gustavo López, cuando se le dice que “antes lo colocaban para que las cosechas no se echasen a perder”.

Como bien indica José María Martínez Laseca: “Todos los pueblos han sentido a lo largo de su dilatada historia gran admiración por el renacer cíclico del mundo vegetal, así como por el final del invierno y el comienzo del verano, del buen tiempo, de cuando fructifican la mayoría de las plantas. Y dentro de esa mentalidad popular, mayo es concebido como el mes del esplendor de la vegetación, el mes de las fiestas y el mes amoroso por excelencia”.

Todos estos ritos de mayo tienen un origen común; y este origen hemos de buscarlo necesariamente en la prehistoria de nuestro continente (Julio Martínez), “el Viejo Continente debía ser en realidad un enorme y gigantesco bosque, no es de extrañar que en esa primera época, existiese un verdadero y real culto a los árboles como los dioses más antiguos de Europa .

En León se conservan tres modalidades de celebrar el mayo según la investigación de Gustavo David López publicada en 2018: “árbol de mayo”, “mayo monigotes” y “mayos vivientes”, y en las localidades de Pobladura del Bernesga y Sariegos se realiza el mayo monigote. En el mapa que el investigador David Gustavo López propone se recoge así situado:

Los jóvenes esperan la tradición

Para cerrar el artículo presentamos una redacción de una niña de Pobladura del Bernesga en el año 2012 sobre los mayos:

DOCUMENTACIÓN:

FERNÁN, Jorge (2000): La fiesta de Los Mayos en Fuentepelayo (Segovia). Revista de Folklore nº 240.

LÓPEZ, David Gustavo (2918): La fiesta de los mayos. Revista de Antropología y Tradiciones Populares. Nº 1, enero 2018. pp 29-35

MARTÍNEZ LASECA, José María (1991): ¡Pinguemos los mayos!. Revista de Folklore nº 121.

MARTÍNEZ, Julio: Origen y significación de los árboles “mayos”. Institución Fernando el católico. Diputación de Zaragoza.

TEMIÑO LÓPEZ-MUÑIZ, M. Jesús (1997): Enramadas, mayos y plantas protectoras en el ciclo festivo burgalés. Revista de Folklore nº 197.

Un cuaderno para el recuerdo II ” 2007 Ed. Asociación Sociocultural La Panzuela

PARA SABER MÁS:

Asociación La Panzuela de Pobladura del Bernesga. Blog

LAS JANAS EN EL CAMINO DE SAN SALVADOR

Las janas son unos de los personajes más conocidos de la mitología leonesa, existen muchos parajes en nuestra provincia que llevan este nombre. En Carbajal de la Legua, muy próximo al Camino de San Salvador, se encuentra una zona que se denomina “Las Janas“, lugar situado entre el pueblo desaparecido de Valle y el monasterio de Santo Tirso.

Esta especie de ninfas suelen habitar en los bosques y en cuevas donde nacen los manantiales y en las orillas de los ríos. Forman parte del culto a las aguas, fuentes, ríos, cuevas. Se las describe como mujeres pequeñas con gran belleza y poder de seducción, tienen un mirar fascinante, que el hombre que las ve jamás las podrá olvidar. Emplean cantos para atraer a los humanos. Se las suele representar cubiertas por un fino velo de seda que deja partes de su cuerpo expuestas, viéndose su piel . Poseen largos cabellos rubios y los utensilios que utilizan (ruecas, usos, peines) son de oro. La leyenda cuenta que están rodeadas de gallinas, polluelos y huevos de oro. Existe un cantar de una localidad asturiana (Albandi) relacionado con este tema:

” To madre te espera,

to padre te llama;

los neños tan solos,

y tú con la Xana”.

Suele decirse que están emparentadas con las ninfas griegas y a pesar de que poseen una larga longevidad, son mortales. Unas veces viven solas y otras rodeadas de otras janas o con sus hijos. Entre sus ocupaciones principales están: peinar sus largos cabellos con peines de oro, hacer la colada a la luz de la luna y divertirse cantando y bailando. Si algún pastor o persona que pasa cerca de ellas les hace un favor, en prueba de agradecimiento les regalan ovillos de oro y alhajas. Cuenta la leyenda que una noche mágica para verlas y para romper encantos, es la noche de San Juan, donde todo puede suceder.

En cuanto a la geografía leonesa sobre las janas, hay que decir que los mitos que estaban relacionados con el agua fueron muy extendidos en el noroeste peninsular en la Antigüedad; en muchos pueblos existen zonas o fuentes que están relacionados con este tema por ejemplo: en el lago de Carrucedo, en el pueblo de Gete, en el puerto de Pandetrave, en San Martín de Valdetuejar, en Palacios del Sil…. y cómo no entre Carbajal de la Legua y Cabanillas.

El término de “Jana” , según Menéndez Pidal (1900) podría derivar del latín DIANA, divinidad campestre de los bosques y las aguas, por las fuentes que poseen. El culto a las janas se extendió mucho por el Noroeste español hasta el siglo XII, llegando hasta el levante.

Así que no sería de extrañar que mientras se está paseando por la zona y haciendo la ruta de Los Miradores del Bernesga se pueda creer ver a las Janas haciendo de las suyas.

DOCUMENTACIÓN

GARCÍA PÉREZ, GUILLERMO: Brujas, meigas y afines en el Mapa Topográfico de España. Boletín de la Sociedad Ateneísta Aire Libre, 42 (2010), pp. 17-21

Mitología leonesa:(3) Las Janas. Literatura y otros mundos.

Janas, Xanas, Mouras, Anjanas : Seres Feéricos de las mitologías : gallega, asturiana, leonesa y cántabra.

RITOS ANTIGUOS DE LA SEMANA SANTA EN EL MUNICIPIO DE SARIEGOS

La Semana Santa comienza el Domingo de Ramos. En la misa que se celebra este día se bendicen los ramos que solían ser de laurel, aunque posteriormente se llevaban también palmas que, una vez bendecidas, podían colocarse en los balcones para protección de la casa, si así se deseaba.

El Vía Crucis

El Jueves Santo por la tarde se celebraba el Vía Crucis o Camino del Calvario, rezando de este modo:

Los Oficios de Tinieblas

En los días centrales se oficiaban los Oficios de Tinieblas desde el siglo V hasta el Concilio Vaticano II, clausurado en 1965; después, continuaron los oficios de Jueves y Viernes Santo con un ritual diferente, hasta nuestros días. El oficio de estos tres días consistía en una especie de servicio funerario, o elegía, que conmemoraba la muerte de Jesucristo. 

Recordemos que en fechas de Semana Santa toda la vida había de ser reservada y recogida, por lo que el modo de vestir era sobrio y estaban cerrados los lugares de ocio.

Para la celebración de los Oficios la iglesia se mostraba más oscura de lo normal, no tenían luz eléctrica y sólo unas pocas velas iluminaban este escenario, se recreaba un ambiente respetuoso por la muerte de Jesucristo y a la vez sobrecogedor para los fieles.

En prácticamente toda España, se cubrían los altares con telas negras o moradas y se colocaba un altar alternativo, con una decoración muy especial, al que se conocía con el nombre de “Monumento” que se hacía para albergar la reserva del Santísimo. Se tapaban, igualmente, todos los santos en sus hornacinas con telas oscuras.

Como relata D. Alfredo Álvarez en su obra anteriormente citada, este monumento lo “vestían” las mujeres el Miércoles Santo. “Este consistía en una estructura de madera en forma de escenario teatral, que se colocaba delante del altar mayor, y donde el supuesto telón estaba compuesto por sábanas y colchas que aportaban las mujeres de cada familia. En ocasiones, estas sábanas o colchas sólo se utilizaban para este ritual”.

“Sobre la estructura de madera se colocaban tres arcos ( en alusión a la Trinidad), hechos con mimbres, y las escaleras del altar, que también estaban cubiertas con sábanas o colchas, se llenaban de flores silvestres, normalmente claveles, margaritas… etc., que se recogían en algunas zonas como Las Barreras. Indudablemente, el aspecto de toda la nave de la Iglesia, con el Monumento al frente y las figuras del altar cubiertas.

Monumento realizado por las mujeres en Pobladura del Bernesga , de aspecto más modernizado que los antiguos con telones oscuros.

En la Semana Santa, Miércoles, Jueves y Viernes Santo, se había prohibido el uso de metales en las iglesias, campanas o campanillas dejaban de sonar en señal de duelo por la muerte de Jesucristo, y la convocatoria de oficios en esos tres días se haría mediante carracas o matracas de madera.

Carracas y Matracas de Pobladura del Bernesga en una exposición de 2007

Antiguamente, la iglesia estaba tenuemente iluminada por un conjunto de velas que se colocaban en el Tenebrario. El Tenebrario se colocaba delante del altar y al lado de la Epístola. Era una estructura triangular con quince velas, siete a derecha y siete a izquierda flanqueando a una de mayor tamaño en el centro. Según versiones, las quince velas representan a los once apóstoles (se exceptúa a Judas), las tres Marías y la central podría ser Jesucristo. El triángulo simboliza la Santísima Trinidad.

El oficio consistía en una serie de salmos que, según se iban cantando se iban apagando las luces por riguroso orden: la primera, la más baja del lado del Evangelio; la segunda, la inferior del lado de la Epístola; la tercera, la situada inmediatamente a la primera; la cuarta, la contigua a la segunda…y así, sucesiva y alternativamente, se iban extinguiendo todas las velas del candelero menos la vela central.

Al apagar la última vela, al decir el sacerdote “Qui tecum“, la iglesia entraba en estruendo de matracas, carracas, matracones y demás instrumentos de madera, tocados por los niños, simbólicamente esto representa la convulsión de la naturaleza que siguió a la muerte de Jesucristo.

Oración ante el monumento en Pobladura del Bernesga, años 80:

Procesión del Jueves Santo: El Rosario de la Buena Muerte.

El Jueves Santo, por la noche, en Sariegos, se procesionaba a hombros una imagen de la Virgen mientras se cantaba el rosario de la Buena Muerte. Siguiendo a D. Alfredo Álvarez ” La procesión hacía una parada que era diferente cada año según se dirigiera al Barrio de Arriba o al Barrio de Abajo. Si se dirigía hacia el Barrio de Arriba esta parada se efectuaba delante del Ayuntamiento, y si la procesión se hacía hacia el Barrio de Abajo, se paraba en la Plaza del Barrio de Abajo”.

En Pobladura el Rosario se rezaba en el interior de la iglesia, siguiendo las estaciones que se encuentran en la pared. El sacerdote las va recorriendo con algunas personas que llevan la cruz. En cada estación, la cruz es llevada por una persona diferente. La mayoría de los fieles se encuentran en sus bancos, mientras algunos van dirigiendo el rosario recorriendo las estaciones.

El Domingo de Resurrección en Azadinos

En Azadinos se celebraba un encuentro haciendo un procesión en el exterior, alrededor de la iglesia. Se encontraban una imagen de la Virgen del Rosario con el Sagrado Corazón de Jesús. En el momento del encuentro, se le cambiaba el velo a la Virgen, quitándole uno negro para ponerle el azul turquesa, color tradicional de la Virgen María.

Imágenes que salen en procesión el Domingo de Resurrección en Azadinos

Durante la procesión, se entonaba este canto:

Para saber más:

Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes: El Rosario de la buena Muerte.

En el disco Cuaresma, Semana Santa y Pascua en Castilla y León. [Grabación sonora] / arreglos y adaptación, Joaquín Díaz. Urueña (Valladolid) : Barlovento Músicas, DL. 2003 Fundación Centro Etnográfico Joaquín Díaz

Catedral de León: Replica exacta de la matraca de la Catedral

Sonidos de la Semana Santa: carracas, matracas y tabletas.

DOCUMENTACIÓN

ALVAREZ ALVAREZ , ALFREDO (1994): El pueblo de Sariegos; pasado y presente. Historia, ritos, arte y convivencia. LE- 730- 1994

JOAQUÍN DÍAZ: Rosario de la Buena Muerte.

PUENTE DE LA PONTONA

Mucha gente desconoce la existencia de un puente que se encuentra en el paraje de Sariegos conocido como “La Pontona”. Se trata de un puente que pasa sobre la presa del Bernesga y que tuvo mucha importancia para los habitantes de Sariegos y de los pueblos limítrofes. No es fácil acceder a él y su estado no permite que se utilice, pero se puede observar, ya que se encuentra en las proximidades de la CL-623 enfrente del acceso que existe para ir a la pasarela de Sariegos que comunica con el Ayuntamiento y muy próximo al molino del Coto.

La información sobre este puente queda muy bien recogida por Alfredo Álvarez, vecino de Sariegos, en su libro “El pueblo de Sariegos: pasado y presente. Historia, ritos , arte y convivencia “

León, provincia de ríos, cuenta con un número de puentes posiblemente único con respecto a otras provincias; en el decir popular, muchos de ellos son catalogados como romanos, si bien, los últimos avances tecnológicos y nuevos estudios arqueológicos nos permiten confirmar que esto no es así, hasta el punto de que podríamos decir que en nuestra provincia no quedan puentes romanos.

Según M. Durán Fuentes no se pasarían de 36 puentes romanos en toda España, la provincia de León, recorrida por varias vías romanas según el Itinerario de Antonino, no conservaría ningún puente original, según el último catálogo de puentes romanos en Hispania realizado por M. Durán Fuentes.

Pero, es lógico que quede esta imagen en la transmisión popular pues el método de construcción de los mismos apenas cambió desde los romanos hasta avanzado el siglo XVIII, donde los ingenieros innovaron nuevos modos de construir a partir de introducirse el hierro colado y el cemento.

Es a partir del siglo XVIII, cuando se crea el Cuerpo de Ingenieros Militares de España (1711) y sus Ordenanzas (1718), cuando se empiezan a estudiar y datar la mayoría de caminos y puentes, es tal el énfasis que se pone tanto en el estudio de caminos y puentes como en la innovación en su construcción, que se puede decir que el siglo XVIII es el siglo de “hacer caminos”; y posiblemente, de finales del s XVIII sea nuestro puente.

La mayoría de los pequeños puentes de nuestra provincia han sido tradicionalmente tenidos por romanos, cuando, en muchos casos, son fruto de las reformas o nuevos trazados que se llevan a cabo en época moderna y, sobre todo, con motivo de la profunda renovación que los Borbones establecen en el sistema de comunicaciones en España. Pero, esta catalogación como construcción romana puede entenderse como normal si pensamos que ese modo de hacer, definido por su solidez y firmeza, no cambió durante muchos siglos y el calificativo de obra romana podría entenderse como “al modo romano”, pues hay que tener en cuenta el alto valor que se da al modo de construir de los romanos por su interés en construir bien y que sus obras se perpetuasen. Si bien es cierto que muchos de estos puentes no pasan de dos siglos de historia, también es cierto que tienen un alto valor por su estilo constructivo y por formar parte de un paisaje que ya se valora como bien cultural de un país o lugar.

Imagen del Puente de La Pontona donde se observa con gran detalle el modo de colocar las piedras.

La desaparición de muchos puentes en nuestra provincia ha sido en su mayoría por causas naturales de grandes crecidas, pero también por el gran ataque que sufrieron por las fuerzas napoleónicas para inutilizar caminos, por ello, la mayoría, fueron reconstruidos o levantados de nuevo.

Fotografías del puente en la actualidad, marzo de 2021

El topónimo Pontona

Nos dice Alfredo: “La Pontona es otro de los topónimos que necesitan de una explicación. Se trata, sin duda, de una alusión al mal llamado puente romano, que es, en realidad, una pontona, es decir un pequeño puente sobre la presa del Bernesga, presa que, no parece tener un origen romano, por lo que el puente tampoco lo tendría. En todo caso, de la Pontona parte El Camino de las Reguerinas, antigua entrada del pueblo de Sariegos desde la carretera de Caboalles, construida a finales del siglo pasado, y que, sin duda, a un pueblo agrícola entonces como era Sariegos, le supuso una mayor comodidad a la hora de transportar a la capital los productos de sus huertas. Productos que debían ser cultivados y trabajados con los pocos medios de que disponían los sarieguenses de entonces”.

Buscamos el término “pontona” y no lo encontramos en la RAE

La Cátedra de Estudios Leoneses lo define como pontón o puente construido antiguamente con listones de madera sobre los que se colocaban ramas atravesadas mezcladas con tapines; actualmente son construcciones de cemento y piedra”. Así encontramos también la denominación del puente de la localidad de Palacios del Sil: a la salida del puente denominado “La Pontona” (BOP 125 30-06-11)

Pero, en la zona de Sariegos se conoce como La Pontona a todo el terreno alrededor del puente, y es el concepto de “finca” cercano a una presa, o que puede embalsarse agua en ella bien para riego, bien por inundación de la presa el que más encontramos en la documentación revisada. Este término lo encontramos así definido en muchos apartados del Boletín Oficial de la Provincia, haciendo alusión a cuestiones diversas: obras, enajenaciones,… BOP 11 agosto 2009: “Localización, sitio pontona de la presa, San Andrés del Rabanedo s/n

En el Sur de la Península, el término pontona se usa para denominar barcas, generalmente barcazas planas, y queda pendiente de realización algún estudio sobre el uso de barcas para el cruce delos ríos en nuestra provincia. ¿Podría usarse este término con este significado?

También se utiliza la palabra pontona en León para referirse a zonas o procesos que se requieren en la construcción de un puente sobre una presa.

Lo que sí parece ser es que el término “pontona” está más bien ligado a presas que a ríos en nuestra provincia, y que puede ser similar al concepto de “balsa” que igualmente se utiliza como barcaza o como zona donde remansa el agua, y también con el uso de puente pequeño.

El puente de Sariegos ¿Pagaba portazgo?

El portazgo era una cantidad que se pagaba por derecho de pasar un puente con el fin de mantenerlo y repararlo, lo que se creó ya que el Estado no costeaba suficientemente su construcción y mantenimiento. Pero en general, acabó cobrándose sin que redundase en el beneficio de la construcción. Con la desamortización de Mendizábal se acabo con esta obligación. Desconocemos si esta costumbre se venía haciendo en el puente de Sariegos.

DOCUMENTACIÓN

ALVAREZ ALVAREZ , ALFREDO (1994): El pueblo de Sariegos; pasado y presente. Historia, ritos, arte y convivencia. LE- 730- 1994- pag. 21

CABERO DOMÍNGUEZ, GREGORIA, coordinadora; varios autores (2011): Caminos históricos en León. Caminos y puentes antiguos en la provincia de León: Problemas de identificación y conservación desde la arqueología. Junta de Castilla y León. Fundación Hullera Vasco-Leonesa

DURÁN FUENTES, MANUEL(2002) : Identificación de puentes romanos en Hispania. Publicado en la Revista Obra pública Ingeniería y Territorio nº 57. Monográfico Ingeniería e Historia III.CICCP Diciembre 2001

DURÁN FUENTES, MANUEL(2004): Técnica y construcción de puentes romanos.

FERNÁNDEZ TROYANO, LEONARDO (2014): Los puentes del primer periodo y sus constructores. Puentes de piedra y de madera.

RABANAL ALONSO, MANUEL ABILIO: La vía de la Plata en León y la Vía de León a Asturias: De calzada Romana a vía de Peregrinación a Santiago. Universidad de León.

CÁTEDRA DE ESTUDIOS LEONESES.

FUNDACIÓN DEL MONASTERIO DE CANÓNIGOS DE CARBAJAL BAJO LA REGLA DE SAN AGUSTÍN

Versión de este capítulo de nuestra historia a partir de los tomos muy interesantes: España Sagrada, del P. Manuel Risco, de 1786, e Historia de San Isidoro, de Julio Pérez Llamazares, abad de San Isidoro, de 1927. Ambos se pueden encontrar en la Biblioteca Digital de Castilla y León.

Los monasterios de San Juan y San Pelayo en León y San Isidoro y el traslado de sus monjes a Carbajal de la Legua

La fundación en el S. XII del Monasterio de Canónigos Reglares de Carbajal, bajo la Regla de San Agustín, y el posterior traslado de las Monjas de San Pelayo de León a Carbajal, está estrechamente relacionado con la construcción de San Isidoro de León después de que llegase su cuerpo a la ciudad en un periodo de la Reconquista cuyos protagonistas fueron el Rey y Emperador Alfonso VII de León y su hermana Dña. Sancha Raimúndez.

Los primeros datos que tenemos sobre el lugar que hoy ocupa San Isidoro de León es que allí había dos monasterios, en el siglo X, dedicados a San Juan y a San Pelayo, un niño que había sido martirizado en Córdoba en esas fechas (año 925) y cuyos restos fueron traídos a León. Este monasterio de San Pelayo fue mandado construir por Sancho I y allí fue a residir su hermana Elvira, monja, junto con las hermanas de su congregación, procedentes muchas de familias reales y de la alta nobleza; por lo tanto, este edificio gozaba ya de presencia real desde sus inicios y era una comunidad femenina. Estos edificios fueron destruidos por Almanzor y el cuerpo de San Pelayo fue llevado a Oviedo para su protección junto con las monjas (a las que hoy se las conoce cariñosamente con el nombre de Pelayas).

Los monasterios fueron mandados reconstruir por Alfonso V y se reorganizaron las comunidades de monjas y de los canónigos que asistían a la catedral y daban servicio a la congregación de monjas.

Su hija, la reina Sancha I de León, mandó construir un edificio mayor y más noble, con el Panteón de los Reyes que después mando pintar Urraca I de León, tal como hoy conocemos, y para darle prestigio mandó traer de Sevilla el cuerpo de San Isidoro. En 1063 se consagró esta nueva iglesia bajo la advocación de San Isidoro.

Los reyes mantenían una absoluta protección del templo, hacían valiosos regalos de joyas y celebraban en él todos los acontecimientos sociales posibles.

Fundación del Monasterio de Canónigos Reglares de “Carvajal”, bajo la regla de San Agustín, hecha por el Obispo Don Juan en favor de los Canónigos de la Catedral de León.

En la antigüedad, un grupo de clérigos auxiliaba al obispo comenzando una vida en común  y renunciando al uso privado de sus bienes, según la regla visigótica. Estamos hablando de los siglos anteriores al X y por lo tanto a la asistencia en una catedral románica.

Pero se estaban produciendo muchos cambios en Europa y en España, no sólo políticos, también religiosos con nuevas reglas y ordenamientos.

Texto en “España Sagrada LXXI, CAP III: Catálogo de los Obispos de León, D. Juan Albertino desde el año 1139 hasta el 1181.

En el año 1144, “el Obispo D. Diego (1112-1130) introdujo en su iglesia de León nuevo género de vida moderando la disciplina que se había observado en siglos anteriores (…) Algunos Canónigos de espíritu fervoroso no estaban satisfechos con el nuevo sistema y deseaban vida más regular y perfecta”.

Uno de los que más apetecían cumplir con el canon establecido en el Concilio de 1063 era D. Pedro Arias, prior de la Sta. Iglesia de León que junto con su compañero Álvaro Martínez Muñoz trasladaron sus deseos al nuevo obispo de León D. Juan Albertino (1139-1181) , quien hizo lo posible por cumplir su deseo.

De esta manera, se les entrega terreno en Carbajal de la Legua para asentar allí un monasterio donde poder hacer vida común en el estilo que pretendían.

“en la ribera del río Vernesga, en territorio propio de la iglesia de León, y en lugar que hasta ahora conserva el nombre de Carvajal (…) observando en este lugar la regla de S. Agustín”.

Recinto donde habría estado el Monasterio de Canónigos y posteriormente de “Carbajalas” en la localidad de Carbajal de la Legua. Foto tomada en los años 90 del s. XX; foto cedida por Jesús Santos.

El día 24 de febrero de 1144, firmó el obispo junto con su cabildo, la escritura de fundación de un Convento, que llama canónigo regular, cuyo establecimiento dice se dirigía a honra de Dios, de la gloriosa Virgen María, y de la Santa Sede Legionense” (…) y el fin de esta obra era que los Canónigos de la Catedral u otras personas que quisiesen hacer vida más religiosa y libre de los negocios del siglo pudiesen cumplir sus santos deseos, observando en lo referido lugar, Regla de N.P. San Agustín, como la más acomodada a la perfección apostólica

El obispo les concede las mismas prebendas que tenían en La Catedral para que pudieran sustentarse.

“…Además del sitio necesario para la fundación del Monasterio, y demás edificios les dona la villa de Carvajal, con todas sus tierras, viñas, montes, y demás bienes que tenía, y podía adquirir en adelante; la hacienda de la Iglesia de S. Marcelo en el mismo lugar, el Monasterio de S. Tirso de Valdecastro, con las pertenencias que constaban de sus escrituras, la heredad de Sariegos; y finalmente les permite que puedan retener libremente todo lo que ofrecieren al Convento los Reyes, Obispos y demás personas; de suerte que ninguno pueda contradecirles, ni inquietarlos en su posesión. (…) Concede todo lo que expresa la escritura al Monasterio referido de Carvajal en las personas de Pedro Arias y Álvaro Martínez de Muñoz, que fueron los primeros que se dedicaron a vivir conforme a la Regla de San Agustín y a quienes se dio el dicho lugar para que ellos fundasen el Monasterio”(p195).

Restos encontrados del Monasterio. Fotos de Moncho Franco.

Traslado de los monjes de Carbajal a San Isidoro de León por petición de Doña Sancha y su sustitución por las monjas benedictinas.

Don Pedro Arias y sus compañeros gozaron muy poco tiempo del Monasterio pues fueron trasladados a San Isidoro de León cuatro años después, en 1148. por deseo de la infanta Doña Sancha (p 199).

La Infanta Doña Sancha, hermana del Rey Emperador Don Alfonso, mantenía una veneración fervorosa a San Isidoro y quiso que tuviese culto público, continuo y solemne y consideró que para cumplir sus deseos nada mejor que se instalasen allí una Comunidad de Canónigos que profesasen la regla de San Agustín por lo que rogó muchas veces a su hermano el traslado de los monjes de Carbajal, a quien esta petición le parecía importunar a aquellos que tan recientemente habían fundado allí su monasterio. Pero hallábase el Rey Alfonso en lucha contra los moros en la plaza de Baeza y siendo aquellos más numerosos daban los cristianos por perdida la batalla y la vida, cuando, estando dormido el rey, se le aparece un “venerable pontífice resplandeciente como el Sol” que le dijo que no temiese, al preguntarle quien era contestó que Isidoro, sucesor del Apóstol Santiago en la predicación de España. Al despertar el rey mandó, aquella misma noche, complacer los deseos de su hermana Doña Sancha y trasladar a los Canónigos de Carbajal a San Isidoro de León e instituir una ilustre cofradía. Al día siguiente, en la batalla, los guerreros cristianos fueron acompañados por San Isidoro pudiendo vencer a los infieles, entrando el rey D Alonso en la ciudad ese mismo día.

Grabado sobre la aparición de San Isidoro en el documento de Julio Pérez Llamazares Historia de la Real Colegiata de San Isidoro de León (Op. Cit.)

A su regreso a León en 1147 el Rey establece la Cofradía del Santo Doctor la cual tomó por divisa el Pendón de Baeza en el cual el Rey mandó bordar la aparición de San Isidoro, a caballo, con su capa pontifical, con una cruz en la mano y la espada en la otra.

Pendón de Baeza que mandó realizar Alfonso VII al constituir la Real Cofradía de S. Isidoro, se conserva en su museo. Foto del DIARIO DE LEÓN 1-agosto-2015

Se trae el cuerpo de San Isidoro a León y se instala en ese momento en la Iglesia de San Juan. Se considera que éste no es sitio suficiente para albergar a los canónigos de Carbajal y dado que las monjas ocupan el monasterio cercano donde descansa el cuerpo de San Pelayo, que se había traído de Córdoba, se las traslada a Carbajal para que los monjes pudieran ocupar ese espacio. De este modo, las monjas fueron trasladadas al monasterio de Carbajal, lugar espacioso y bien dotado pues había pertenecido a los Canónigos de la Catedral y estos ocuparon el monasterio de San Pelayo en León; se traslada el cuerpo de la iglesia de San Juan a la de San Isidoro y se les da a los monjes este lugar también, junto con el Monasterio de San Salvador, extramuros, y el de Santa Marina (pp 192-205)

Para dar solemnidad a este traslado, se firma en las Cortes que se celebran en Palencia el 18 de febrero del 1148

En 1600 las monjas benedictinas, hoy conocidas como Carbajalas, son trasladadas de nuevo a León, lo que veremos en un capítulo aparte.

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Documentación:

GARCÍA MARTÍNEZ, AÍDA: Aproximación crítica a la historiografía de San Isidoro de León. Universidad Autónoma de Madrid 2005 www:/Users/MACOMU01/Downloads/Dialnet-AproximacionCriticaALaHistoriografiaDeSanIsidoroDe-1392735.pdf

PÉREZ LLAMAZARES, JULIO (Abad Prior de San Isidoro) Historia de la Real Colegiata de San Isidoro de León León. Imprenta Moderna 1927 – p 55) Varias Páginas. Buscar “Carbajal”

QUADRADO, JOSÉ MARÍA: Asturias y León, sus monumentos y artes, su naturaleza e Historia. Barcelona 1885 Ed. de Daniel Cortezo y Ciá. pp 476 y ss)

RISCO, MANUEL (R.P.M.Fr.- Orden de San Agustín): España Sagrada. Tomo XXXV. Memorias de la Santa Iglesia exenta de León, concernientes a los siglos XI, XII y XIII. Madrid. 1786. oficina de Pedro Marín

http://xurdemoran.blogspot.com/2018/05/carbajal-de-la-legua-villalbura-y.html

WIKIPEDIA: Obispos de León; https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Obispos_de_Le%C3%B3n

LA TRADICIÓN DEL CARNAVAL EN EL MUNICIPIO DE SARIEGOS

El carnaval en una fiesta popular que se celebra sobre todo en los países que tienen una tradición cristiana y se inicia justo unos días antes de la Cuaresma. No hay fecha fija, depende del calendario litúrgico, pero suele ser entre febrero y marzo. Significa “despedida de la carne” ya que hace referencia a que a continuación llega la época de la Cuaresma hasta la Pascua donde los cristianos evitan comer carne roja.

El carnaval se suele festejar desde el domingo hasta el martes, antiguamente el día más significativo era el martes de carnaval. Son días donde la gente aprovecha para disfrazarse de aquellos personajes que les gusta, se ocultan identidades, se usan máscaras y ropas diferentes… todo ello marcado por las ganas de divertirse y mezclado con colorido, risas, ilusiones, y sobre todo mucho humor.

La gente que se disfraza tiene diferentes motivos: para ser otr@s, para divertirse, para socializar, para romper normas, para hacer lo que nunca hacemos.. lo cierto es que nos puede gustar más o menos, pero esta celebración se viene repitiendo año tras año donde las diferentes generaciones han dejado su huella sobre todo a nivel rural.

Durante el franquismo se prohibió el carnaval, el último fue en 1936. En la época de la guerra se consideró que no era muy conveniente exteriorizar las alegrías. Ya cuando acabó la guerra se promulgó una orden el 12 de enero de 1940, en la que se seguía con dicha prohibición. Much@s vecin@s de nuestra zona que que nacieron en los años 50 recuerdan ahora entre risas como se disfrazaban a escondidas esos días y el miedo que tenían por si acaso les pillaban, siempre se oían casos que avisaban que l@s moz@s de la zona andaban con caretas. Fue en 1977, pasados dos años de la muerte de Franco, cuando se volvieron a celebrar las fiestas de los carnavales en España con plena libertad.

El municipio de Sariegos no es ajeno a otras zonas de León, pero no tiene testimonios fotográficos o escritos, que se sepan, sobre tradiciones tan arraigadas como en Velilla de la Reina, LLamas de la Ribera, Sardonedo, Alija del Infantado, La Urz, Riello.. Tal vez sí pudo haber ese tipo de representaciones populares, pero a día de hoy no se ha podido comprobar con testimonios fehacientes. Pero hasta nuestros días sí que han llegado canciones que se cantaban estos días. Se reunían en un lugar céntrico del pueblo, que solía ser en la zona de las escuelas y allí llegaban niños y algún adulto, porque el carnaval no entiende de edades , las ganas y el humor está en cada persona independientemente de la edad.


No había dinero para comprar disfraces ni nada parecido, se solían vestir de “guirrios” y de “gitanas” con ropa vieja que pudieran encontrar por casa y aprovechar ropa antigua de rodaos y pañuelos que eran de las abuelas. También era común que los chicos llevaran caretas de cartón que les solían comprar en León .

Se solía recorrer las calles del pueblo e ir a los pueblos cercanos. Según testimonios recogidos por la Asociación Sociocultural “La Panzuela ” de Pobladura del Bernesga en su revista ” Pregunta a tus mayores” 2008, aparece la siguiente información: “El domingo, después de comer, era la hora de empezar los preparativos para la gran transformación. Una vez disfrazados, se recorría las calles del pueblo, pasando casa por casa, cantando una canción y, a cambio, recibían aguinaldo, como huevos, patatas, chorizo, caramelos, rosquillas y alguna moneda, con lo cual, una vez pasados estos días, se reunían para poder celebrar una merienda con todo lo recolectado. El martes de carnaval, se volvía a salir disfrazado de diferente manera y lo que se sacaba de pedir por las casas se añadía a lo del domingo anterior”.

“Antiguamente, no había dinero para comprar trajes para el carnaval. Así que había que desarrollar la imaginación. Era muy común que, tanto hombres como mujeres, se disfrazaran de “guirrio”. Esta palabra hacía referencia a una forma de vestirse muy peculiar. Así el martes de carnaval, la persona que se disfrazaba de guirrio se ponía un sombrero, visera… roto. La cara la pintaban de carbón o tapada con alguna tela, para que nadie les pudiera reconocer. Alrededor del cuello ponían, a veces, cencerros; así cuando andaban o se movían éstos hacían ruido. En la parte del torso solían buscar aquellas cosas más estrafalarias, rotas (entre más roto, mejor), una chaqueta de colores, con o sin mangas, o una gabardina con el forro al revés. Colocaban en los ojales latas colgando o plumas. También se ponían una zamarra de pastor, toda pelada. Para que nadie les conociese, ponían almohadas, para desfigurarse: jorobas, barrigas y pecho era lo más común. Para la parte de abajo buscaban los pantalones más rotos que hubiera; también había gente que se ponía calzoncillos largos de invierno. Un detalle que hacían era colocar “un moquero” blanco, saliendo de la cremallera del pantalón. En los pies calzaban alpargatas distintas. Todo ello para llamar la atención y despistar al personal”

Hasta nuestros días han llegado alguna canción ésta la cantaban las mujeres de Sariegos en los días de carnaval al son de panderetas y castañuelas :

Al subir por Valdepegos , y al bajar a la Calera, visitamos estos pueblos, capital de la ribera. Ya está, ya está, la música bien formada, para pasar divertidos, los días de carnaval.

LOS CARNAVALES DE LA ÉPOCA DE LOS AÑOS 80 Y 90 EN AZADINOS ( Por Lorena Marcos)

Supongo que como en los demás pueblos del municipio, se solían celebrar el sábado antes de carnaval, por las calles de los pueblos, nos juntábamos todos en las escuelas y recorríamos por las calles en las que los vecinos nos daban una propinilla con la que al sábado siguiente celebrábamos una merendona en algún local de alguna casa del pueblo. Recuerdo con mucho cariño, y todos los de mi época lo recordamos, a Celia (teatro) ya que era muy generosa, y no nos dejaba marchar de su casa hasta que no nos veía uno por uno, nos daba un beso y un bollicao.

Mas de una vez, celebramos la merienda que nos preparaban nuestros padres en el local de su casa, era toda una fiesta.

El martes de carnaval ,íbamos disfrazados al cole, ya que de aquella, sí había clase, y luego, solíamos ir a ver el carnaval a León con nuestros padres.

Maravillosos años, lástima que esas costumbres, se hayan ido perdiendo un poco, porque aunque algo hacen, lo que no tienen es la unión de jugar en la calle.

Saludos cordiales

RECUERDOS DEL “PRADÓN DE LOS MONJES”

Recuerdos de un vecino del municipio:

Voy hacer un pequeño recordatorio de los orígenes de esta finca que estuvo regentada por una congregación religiosa y que, por la ley promulgada por el gobierno de la época denominada “Desamortización de Mendizábal”, allá por el año 1798, estos bienes de congregaciones religiosas (procedentes en su mayoría de donaciones), fueron expropiados por el gobierno, saliendo a la venta en subasta pública con el agravante del que los adquirieran quedarían excomulgados por la Iglesia Católica. Una vez realizada esta salvedad, la compra fue hecha por un contratista de carreteras de la época, a principios del siglo XIX, de apellido Guisasola a quien no importaba mucho que le imputaran por este hecho y los dedicó principalmente al recreo y cultivo de diferentes productos agrícolas ya que eran tierras muy fértiles y poseía abundantes canales de agua, que se surtían de la Presa del Bernesga y siempre disponían de personal para su cultivo.

Esta finca fue regentada por esta familia hasta finales de la década de los años 60 (Siglo XX) aproximadamente. Esta finca estuvo bastante conservada en sus orígenes, poseía grandes paseos que la recorrían de norte a sur con abundantes árboles frutales y plantas ornamentales que servían para alegrar el paseo a sus propietarios.

La edificación que en ella se encuentra se utilizó como un lugar de recogida y meditación, por la orden denominada “Los caballeros de Santiago” y como albergue de peregrinos durante el siglo XIX y anteriores,

La finca “el Padrón” tenía una capacidad de 10 Hectáreas de terreno de cultivo de regadío, cercada perimetralmente con una valla de piedra de canto rodado sacado principalmente del rio Bernesga, de una altura aproximada de 2 metros. En su interior existían varias edificaciones que se utilizaban en sus orígenes para albergue de peregrinos y establos para las caballerías que utilizaban, el acceso a la finca era a través de una entrada que estaba situada al este de la finca donde comunicaba con el terreno comunal de Azadinos llamado Alisar y desde éste hacía el rio Bernesga, una vez cruzado el mismo, por una senda  denominada “camino de Santiago” se comunicaba por el cauce del río hasta el Hostal de San Marcos, se cree que había una dependencia entre estos por ser utilizados para los mismos fines (Albergues de Peregrinos).

Poseía una puerta principal situada al Norte que era el acceso principal de dicha finca que lindaba por el oeste con la carretera de Caboalles y varias edificaciones que eran utilizadas por el personal que trabajaba en la finca (caseros, jardineros y empleados de labranza).

Una vez traspasado portón con un arco de piedra y en su parte superior labrada una cruz que hacía referencia a la cruz del Apóstol Santiago, una vez traspasada y ya en su interior, había un gran patio cerrado donde todos las edificaciones tenían acceso al mismo, este estaba empedrado para el paso de caballerías, los aposentos se distribuían de la siguiente forma:

En el ala izquierda, una gran nave de una planta construida en adobe, se utilizaba para guardar las caballerías, en ella, los propietarios que adquirieron esta finca guardaban varias parejas de bueyes que utilizaban para la labranza.

En el ala derecha se encontraba la vivienda principal que constaba de 2 plantas se cree que fue la más importante del conjunto de la edificación; en línea con esta, había varios aposentos, un salón de descanso con decoración en sus paredes de escudos de armas y un mobiliario con sillones de madera y tapizados en terciopelo,  a continuación una pequeña capilla adyacente a esta, había otros aposentos que utilizaban como vivienda de verano los propietarios.

Contigua a la nave de la izquierda donde se guardaban las caballerías existía un cementerio con sus tumbas y cruces en las mismas que algunas se leían los nombres de los fallecidos recuerdo algunas inscripciones eran nombres principalmente franceses, posiblemente estas sepulturas fueran de peregrinos que enfermaron y fallecieron en el lugar.

Existía otra nave con vistas a este patio interior de dos plantas construida en adobe que servía para almacenaje de forrajes.

Ahora los restos de este edificio, prácticamente reducidos a la puerta principal, han sido reconstruidos para evitar la demolición total.

FOTOGRAFÍAS:

Algunas de las fotografías arriba presentadas han sido tomadas de las siguientes publicaciones:

Diario de León-22-8-2017- Fotografía de Marciano Pérez

Diario de León-15-06-2016-Fotografía de Pablo Rioja

Noticias Jacobeas-24-8-2017-Fotografía de Otero Perandones

LOS MOLINOS EN EL MUNICIPIO DE SARIEGOS

Imagen

León es tierra de molinos, llegando a ser la provincia con más molinos hidráulicos, en el Catastro del Marqués de la Ensenada se llegan a citar hasta 4.497, la mayoría harineros, aunque también los hubo de linaza. En nuestro municipio contamos con seis molinos hidráulicos que aprovechaban el agua de la Presa del Bernesga para moler el grano, para hacer funciones de serrería e incluso producir electricidad.

Son edificios grandes que sirven de testimonio de una época que representa una parte de nuestra economía municipal y que sirvieron como centro de la vida social de los habitantes de entonces, formando parte del patrimonio cultural y etnográfico de la zona. Los molinos tenían una gran importancia pues sin ellos la producción de cereal en la provincia no tenía sentido, constituían el sector industrial más importante de nuestra provincia, no obstante, con la industrialización, perdimos prácticamente toda referencia a ellos salvo las aquí citadas.

Algunos de ellos están abandonados, rehabilitados o habilitados con un denominador común, ser víctimas del progreso y del desarrollo del mundo moderno. En torno a los años 60 y 70 comenzó el declive de este tipo de molinos, coincidiendo con la implantación de las grandes empresas harineras que hicieron que no fueran productivos, ni competitivos, ni rentables. A todo ello se suma que los habitantes de los pueblos del alfoz comenzaron a trabajar no tanto en la agricultura y ganadería como en el sector servicios, de ahí que las tierras se trabajaran menos porque requerían mucho esfuerzo y dedicación, no teniendo buenas contraprestaciones económicas, cosa que la construcción y otros sectores les proporcionaban.

Como curiosidad cabe apuntar que la siembra del centeno se solía dar en los pueblos de Azadinos, Pobladura del Bernesga y Sariegos. En cambio el trigo se sembraba en Carbajal de la Legua. El tipo de arcilla de caliza era el factor que determinaba la siembra del cereal según la zona.

Vamos a conocer los molinos que están y han estado en el municipio de Sariegos.

MOLINO DEL PISÓN o “MOLINO DE MARCELIANO”

No se sabe muy bien el origen del molino del Pisón, se tiene referencias en el Catastro del Marqués de la Ensenada (1749), cuando se habló de Pobladura del Bernesga se cita que “hay un molino maquilero, de dos ruedas, que llaman el de Arriba y muele centeno”. Es propiedad de los herederos de D. Pedro Rodríguez Valcarce, vecino que fue de León y lo administraba Ambrosio Rodríguez, vecino de aquella ciudad. Los Diccionarios de Miñano (1826-1829) y de Madoz (1845-1850) no aluden a molinos.

En un Boletín de la Provincia de León de 1956 encontramos una pequeña descripción: consta de un edificio de 36 metros lineales de fachada por nueve de fondo y se encuentra sobre una finca de una hectárea aproximadamente.

El molino del Pisón, en su última época, ha sido conocido con el nombre de la persona que era propietaria, así que toda la gente del municipio lo recuerda con cariño con el nombre del “Molino de Marceliano”. Según testimonio de su familia directa este molino lo compró la familia y como eran muchos hermanos (11 hermanos varones) el resto adquirió otros molinos y Marceliano se quedó con éste.

Fueron años de mucho trabajo, allí se molía el cereal de la zona, sobre todo centeno y trigo. Marceliano iba con un carro y un caballo por los pueblos para recoger los sacos de cereal, los llevaba a moler y los devolvía a los dueños. En su última etapa se molía para las fábricas de pienso de León pero el avance de las fábricas hizo que estos molinos no fueran rentables.
El cariño y la entrega del molinero hacía su trabajo y propiedad hacía que el señor Marceliano día tras día fuera a visitar su molino, una imagen que muchos vecinos pudieron comprobar ya que era muy habitual verle subido en su bicicleta.

Hoy el Molino del Pisón es una edificio que llama la atención por su envergadura y porque todavía guarda el encanto de una época. Situado en un enclave apartado, hace que muchas personas pasen a verlo desde la vieja carretera que se comunica con la localidad de Carbajal de la Legua.

MOLINO DEL COTO O “MOLINO DE LA PONTONA”

Molino situado en la localidad de Sariegos.

Así está registrado en el Inventario Arqueológico de Castilla y León pero todo el mundo lo conoce como el Molino de La Pontona, debido al paraje donde se encuentra.

Al igual que todos los molinos del municipio era maquilero. Este concepto se debe a que se cobraba “la maquila” (1) ya que no había dinero con que pagar y correspondería a la porción de grano o harina que corresponde al molinero por la molienda.

Varios han sido los propietarios de este molino desde hace muchos años, se sabe que hubo un señor que lo trabajó llamado Pepe y que posteriormente Emilio Farrajón, que descendía de Vivero de Omaña, se trasladó con su madre cerca de la capital y arrendaron un molino en Villabalter y posteriormente se interesaron por el molino de La Pontona y lo compraron.

Este molino sirvió para moler pienso, harina y servía para producir luz para el barrio de La Pontona.

En el año 1994 se compró y se habilitó como vivienda lo que ha permitido que siga conservando su encanto siendo un elemento arquitectónico ligado a la historia de nuestros pueblos.

MOLINO LAGAÑOSO

Este es un molino que muy poca gente conoce. A pesar de estar en la zona de la presa del Bernesga, no se encuentra cerca de la carretera. En la actualidad el acceso a él es complicado porque los caminos de servidumbre están llenos de maleza.  Se encuentra entre la pasarela de Sariegos y la zona llamada Los Barriales de Azadinos. En la actualidad pertenece a la familia Sierra Álvarez.

Al igual que el resto se dedicaba a moler cereal y con el paso del tiempo acabó siendo una carpintería. Cuentan los vecinos de la zona que en los años 50 ya no funcionaba y que estaba cerrado y que era muy común ver a los pequeños que iban a cuidar las vacas a La Vega de Sariegos, ir hasta allí y juntarse la gente de Pobladura y Sariegos para jugar era muy común e hizo que muchas generaciones compartieran momentos de diversión en torno a este molino.

MOLINO Y SIERRA DEL PRADÓN

Al igual que el resto no se sabe con exactitud cuál fue su origen, pero sí que se destinó como molino y luego como serrería. En El Catastro del Marqués de la Ensenada se refiere a un molino maquilero, de dos ruedas, que llaman el de Arriba y muele centeno y pertenece al convento de San Marcos, fue desamortizado (1799-1808) y pasó a manos privadas. En el siglo XVIII ya se conocía de su existencia por documentos donde se menciona la existencia de su torre

Este molino se encuentra en frente del Pradón de los Monjes, en la localidad de Azadinos, en la carretera de Caboalles .Dada la proximidad al río Bernesga y las condiciones naturales para el desarrollo de grandes plantaciones de chopos, se favoreció que existiera en la zona la implantación de una sierra. El último propietario fue Aquilio García.

Era un edificio grande, en la parte superior de la serrería las instalaciones estaban adaptadas para que fuera vivienda de una familia que a su vez ayudaría al funcionamiento y trabajo de la serrería. Debido a la competencia de la industria de la madera los dueños cerraron esta serrería y buscaron otra ubicación en el municipio de San Andrés del Rabanedo.

En la actualidad el edificio se ha rehabilitado y adaptado para la celebración de eventos.

MOLINO CABO DE LA PRESA

Se trata de una instalación que se encuentra situada a lo largo del cauce de la Presa del Bernesga, que trabajaba todo el año, no era estacional y cobraba maquila.

Tampoco se sabe cuándo se construyó, pero en El Catastro del Marqués de la Ensenada ya queda reflejada su existencia y añadiendo que pertenece a José Ibáñez, que era vecino de León y que dicho molino muele con tres ruedas.

Según testimonio de su propietaria,

El molino fue comprado por su abuelo el 18 de septiembre de 1945 y se lo compró a la viuda de Norberto Arévalo López, y las hijas de éste; Rosa y Carmen. Concretamente lo identifican en la escritura como molino harinero al sitio del Cabo de la presa, Coto y Pontico. Estos señores lo habían comprado en el año 1902. Lo más peculiar es que en la propia escritura se describe el salto de agua que posee el molino y que sigue en vigor a esta fecha, y que la mayor parte de los edificios que componían el molino (porque había otros dos destinados a almacenes) fueron consumidos por un incendio. Lo compró mi abuelo (José Llanos Suárez) en la cantidad de 20.000 pts.”

En la actualidad, es un molino que se ha rehabilitado para vivienda y sigue conservando la belleza que en su día le hizo único.

Escritura del último cambio de propiedad del Molino Cabo de la Presa

MOLINO DE LOS MORATIELES

Poco se ha llegado a saber de dicho molino, se sabe que está en un paraje llamado “La Becillana” que pertenece al pueblo de Azadinos.

El Catastro del Marqués de la Ensenada alude a él como el de “Abajo” y que sus propietarios eran Constancia García y Juan Llanos, que eran vecinos de Azadinos. Este molino molía con dos ruedas. Al igual que otros molinos, éste en su última época adquirió el nombre de sus propietarios “Los Moratieles“. Cuentan los vecinos de la zona, que a mediados de los años 30 ya no existía y que era un molino que molía harina y que en las proximidades había una casa grande donde vivían unos caseros que cuidaban del molino y de la finca.

En la actualidad, no existe como edificio, desapareció y solamente se puede ver la existencia del mismo coincidiendo que la Presa del Bernesga no lleve agua y pueda divisarse en la acequia resto de alguna piedra que formaba parte de su funcionamiento.

Molinos de rodezno

La mayoría de los molinos hidráulicos de León eran de rodezno.

El rodezno es una rueda horizontal dentada situada sobre el cauce del río que se mueve por el empuje del agua de forma natural. Eleva este movimiento a las ruedas del molino sin necesidad de engranajes n i transmisión alguna, el eje que une el rodezno con la piedra volandera es el que la impulsa. Este modelo es diferente a los de rueda vertical que apenas se conocían en el Norte de la península.

Modelo de rodezno, rueda horizontal sobre el cauce del río con el eje que eleva el movimiento a la piedra volandera. Molino El Pisón de Pobladura del Bernesga.

(1) La Maquila

La maquila hace referencia a una cantidad variable, es la parte de la molienda que corresponde al molinero; viene del árabe makila o medida y sirve para denominar el sistema de pago en los molinos: el molinero muele el trigo y cobra por su servicio quedándose con una parte de la harina obtenida. En León se tiene referencia a que el cobro era de un celemín por cada quilma de trigo, o saco . Es decir, por cada 80, 85 kg de trigo cobraba unos 6,5 kg de harina

Documentación:

BOP de León de 19 de septiembre de 1956, p 4

PABLO ZAPICO GUTIÉRREZ: Inventario de los molinos de la provincia de León en el catastro de Ensenada y en los diccionarios de Miñano y Madoz. Tesis doctoral. Universidad de Valladolid

AGUINALDO Y ENRAMADOS EN EL MUNICIPIO DE SARIEGOS

El aguinaldo es conocido como un regalo o propina que se hace en Navidad. Su origen es muy antiguo y proviene de los pueblos celtas, se llamaba “eguinad” que era, en realidad, un regalo por el año nuevo que se hacía con la pretensión de desear buenos augurios para el año que empezaba. Este regalo consistía generalmente en frutas y nueces de la zona, y así se conservó en la mayoría de los pueblos de nuestra provincia hasta principios del siglo XX.

Los romanos también entregaban regalos al comienzo del año tanto los padrinos a sus ahijados como las personas de clases altas a sus trabajadores, que podían ser obsequios materiales o dinero.

Los primeros vestigios escritos de la palabra aguinaldo con el sentido de “regalo” comienza en castellano aparecen en los albores del siglo XV, siendo utilizada ya por el Marqués de Santillana en uno de sus refranes: “De casa de ruin, nunca buen aguinaldo”.

El aguinaldo o entrega de obsequios al comienzo del año, es una costumbre universal que, no obstante, se diversificó en diferentes modos según las edades y también la relación entre quien da y quien recibe, así existió hasta hace muy poco el aguinaldo en modo tanto de propina como de dulces a los trabajadores a domicilio: carteros, lecheros, barrenderos,… al policía local también; por otra parte, está la entrega de pagas extraordinarias o de la cesta de Navidad de los empresarios a sus trabajadores y en España se extendió la costumbre de los Reyes Magos para entregar a los niños juguetes por parte de sus padrinos y padres.

La solicitud de aguinaldo por parte de los trabajadores se conservó en la ciudad de León hasta bien entrados los años 60, y lo hacían entregando en las casas una pequeña postal de felicitación con una imagen que hacia referencia a su profesión, similar a estas, que tomamos de la Biblioteca Nacional:

La diferencia entre el aguinaldo, que se conserva hasta nuestros días, y el regalo de Reyes, es que aquél se da a cambio de un deseo de buenos augurios para el año que comienza, por ello, se entregaban ya desde año nuevo, aunque en ocasiones se adelantó incluso a la Noche Buena.

En el municipio de Sariegos se conservan en la memoria de algunos mayores el peculiar aguinaldo que pedían los mozos de casa en casa, unido a otra tradición que se extendió más en el solsticio de primavera que consistía en enramar las casas de las novias o las chicas que les gustaban, que en ocasiones no tenían conocimiento de estos sentimientos por parte del chico. En esta ocasión se enraman todas las casas donde se va a pedir el aguinaldo aunque, los informantes nos cuentan que se hacía con más esmero en las casas donde habitaban las chicas.

ENRAMADOS Y SOLICITUD DE AGUINALDO POR LOS MOZOS DE POBLADURA DEL BERNESGA EN AÑO NUEVO

Nos lo transmite Patricio García Álvarez, que nació en 1936.

“En Pobladura, al igual que en otros pueblos de la zona se llevaba a cabo la tradición de poner “los ramos” el día de Nochevieja. Esta tarea sólo la realizábamos los mozos.

“Así que el día de San Silvestre después de cenar se iba al baile y cuando se terminaba, sobre las 23:00- 23:30, se acompañaba a las novias, quien las tuviera y a continuación entre risas y cachondeo íbamos a los pinares que quedaban cerca del pueblo.

“Como no había ni por asomo sistema de alumbrado alguno llevábamos una linterna para no caernos. Se procuraba cortar la rama que menos daño hiciera a la guía principal del árbol; y una vez cortados a continuación se procedía a ponerlos.

“El primer ramo se colocaba en la Iglesia y si había párroco en el pueblo, el siguiente era para su casa. Una vez hecho esto ya se empezaba a repartir por todas las casas. Era una tarea ardua ya que teníamos que ir cargados con los fejes de pinos y escalera porque si la casa era de planta baja se ponía en el tejado delante de la puerta, y si era de planta alta se le ponía en un balcón o ventanal.

“A la vez que se colocaban se cantaba una canción que era típica de estas fechas y que todavía muchos del pueblo nos acordamos de algunas de sus estrofas.

“Ante todo este ritual la gente de Pobladura no salía de sus casas. Era al día siguiente en Año Nuevo cuando otra vez los mozos íbamos a pedir. Lo que nos solían dar era: chorizo, huevos, algo de matanza, dinero… con todo esto y algo más que se compraba con el dinero sacado se hacía una comida en la casa de alguno del pueblo que tuviera sitio para tantos mozos.

“En el pueblo de Sariegos también se ponían los ramos el día de Nochevieja. Iban al monte los cortaban y los bajaban en un carro. Esa noche los ponían en todas las casas y cuando acababan tomaban unas sopas de ajo o chocolate. Al día siguiente pasaban por las casa para recoger el aguinaldo que se trataba de dinero (ya en épocas recientes) y al final del día los mozos se reunían y con el dinero recogido se organizaba la fiesta de San Juliano del día 7 de enero

EL AGUINALDO DE LOS MOZOS DE CARBAJAL DE LA LEGUA EL DÍA DE REYES MAGOS

Herminio Blanco, natural de Carbajal de la Legua, nos informa de esta bonita tradición en Carbajal hasta los años 50:

“Los jóvenes del pueblo pedían a los vecinos el aguinaldo el día de Reyes por la mañana. Para ello, habían colocado previamente ramos verdes, de pino, en las casas del pueblo .

“Se iba de casa en casa cantando una canción que, como la de Noche Buena, . Se esperaba la entrega de cualquier obsequio. que sería en forma de dinero o de comida (fruta, huevos, embutido casero,..)

“Terminada la ronda, se nombraba un cocinero mayor y dos ayudantes entre los miembros del grupo que se encargarían de preparar una cena para el sábado siguiente. Al término de la cena se emparejaban chicos y chicas, mayores de 18 años, solteros y sin límite que serían compañeros durante el domingo siguiente, lo que les comprometía a bailar con la chica, invitarla en la “tasca” o, incluso, llevarla al cine.

En estas actividades se iban integrando los adolescentes al llegar a la edad de 12 años así, progresivamente iban dejando los juegos de niño e iniciaba la entrada a mozo, significando ello el poder participar en actividades ya consideradas de mayores que hasta entonces tenía vetadas.

De origen muy antiguo y de épocas precristianas, esta tradición está relacionada con los ritos solsticiales del invierno para atraer hacia el hogar a los espíritus protectores y fertilizantes que viven en la vegetación.

Para saber Más:

Fundación Joaquín Díaz: Aguinaldo en Valverde Enrique, León. Grabación de 1982